Lema

"El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona."
ARISTÓTELES (384 AC-322 AC), Filósofo griego.

sábado, 10 de noviembre de 2012

UTOPÍAS Y DISTOPÍAS EN EL CINE

Una utopía es la representación de un mundo ideal alternativo que critica al actual y sugiere cambios en dirección al bienestar en aspectos sociales, políticos y/o económicos. Una distopía es una utopía en la que la realidad transcurre en términos opuestos a los de la sociedad actual, una sociedad ficticia en un futuro no muy lejano en el que el ser humano ha sido adoctrinado y manipulado para su control absoluto. 
Para una mente curiosa no pasan por alto los intentos que el mundo del cine ha realizado para plasmar en la pantalla esos dos conceptos, utilizando como base, a menudo, una novela previa. He seleccionado algunas de esas películas que hablan de utopías y distopías; de aquellas que cuentan con varias versiones o remakes he elegido la versión que personalmente me ha gustado más. Conozcamos algunas de esas películas que merecen la pena ser vistas.

1. UN MUNDO FELIZ. Burt Brinckerhoft, 1980. 180 min.





Imaginad un mundo en el que los bebés son creados en laboratorio mediante manipulación genética y clasificados en clases sociales al nacer según sus capacidades (alfa, beta,...), un mundo en el que no existe el amor ni las emociones pero sí el sexo libre, las drogas son utilizadas para controlar a la población y los escasos disidentes se agrupan en reservas de "salvajes". Bernard Marx es un joven con una peligrosa inclinación al pensamiento independiente y enamorado de Lenina Disney, ambos sacarán de una reserva a un joven llamado John cuya identidad podría alterar los cimientos de toda la civilización.
Basada en la novela de Aldous Huxley Un mundo feliz, la historia nos lleva a una reflexión respecto al poder que la tecnología nos confiere sobre la propia naturaleza humana y el uso que se hace de ella. Libre albedrío contra pensamiento unitario, libertad contra opresión, control mental contra pensamiento libre, hallaréis tanto en la película como en la novela muchos motivos de reflexión.

2. 1984. Michael Anderson, 1956. 90 min.





Basada en la novela del mismo título de George Orwell, 1984 nos muestra un mundo opresivo gobernado por el Gran Hermano, que vigila la totalidad de la vida de los ciudadanos. No existe la intimidad, la libertad de pensamiento ni las relaciones sexuales, que son delito. En este mundo opresivo, Winston Smith trabaja borrando pedazos de historia en el Ministerio de la Verdad, y advierte cómo sus pensamientos se van distanciando poco a poco de lo aceptado, a la vez que comienza una relación clandestina con una joven. Ambos serán vigilados y perseguidos, para ellos no hay escapatoria. 
Llevada al cine varias veces, la historia nos muestra el paradigma por excelencia del estado opresivo y manipulador, el absoluto control de la sociedad humana por parte de una élite (un partido político, una entidad, un grupo de personas) que establece las acciones, los pensamientos y los sentimientos permitidos a sus ciudadanos. Vale la pena verla, y vale la pena leer la novela.

3. FAHRENHEIT 451. François Truffaut, 1966. 108 min.


Imaginemos un mundo en el que está prohibido leer, las bibliotecas son quemadas y sus poseedores son perseguidos como delincuentes. Para esta labor se ha creado un cuerpo de bomberos muy especial, de cuyas mangueras no brota agua sino un líquido incendiario. Cuando se han descubierto libros ocultos, los bomberos acuden raudos para reducirlos a cenizas. Ésta es la labor de Guy Montag, el protagonista de la historia, que un día conoce a una mujer que se atreve a leer y planta en él la semilla de la curiosidad. Montag se convertirá en un perseguido, traicionado por su propia esposa, pero decidido a proteger su libertad intelectual. 
Aunque la estética de la historia resulte un poco anticuada, esta película basada en un relato de Ray Bradbury del mismo título, mantiene toda su fuerza de denuncia contra el analfabetismo y el desprecio a los libros y la lectura. Por cierto, 451º Fahrenheit es la temperatura a la que arde el papel.

4. LA FUGA DE LOGAN. Michael Anderson, 1976. 120 min.




Siglo XXIII. Dentro de una megalópolis construida bajo enormes cúpulas que la aislan del exterior, tras una devastadora guerra nuclear, los seres humanos llevan una existencia plácida y tranquila, dedicados a disfrutar de los placeres de la vida la mayor parte de su tiempo. Pero este bienestar tiene un precio: todos han de renovarse al llegar a los 30 años de edad, lo cual significa desaparecer en el Carrusel para, según la creencia general, volver a nacer posteriormente. Existen disidentes que consideran que renovarse sólo es morir e intentan escapar de la ciudad para vivir más allá de los 30 años. Un cuerpo de Vigilantes se encarga de perseguir y ejecutar a estos fugitivos. Logan es uno de ellos, hasta que un día recibe la misión de transformarse en un fugitivo más con el fin de encontrar el Santuario, el lugar mítico al que huyen los fugitivos. Ahora él es el perseguido.
Con este argumento se desarrolla la historia, basada en una novela de William F. Nolan. Aunque para algunos es una historia simplista y en ocasiones infantil (la actuación de Peter Ustinov como viejo ingenuo es memorable), la idea de una sociedad basada en la eutanasia por decreto para mantener su estabilidad social y económica, no deja de ser una profunda reflexión sobre el valor del individuo como miembro de una comunidad, sobre la eterna dicotomía individualidad-sociedad. Vale la pena ver la película, y también leer la novela. 

5. EDICTO SIGLO XXI. Michael Campus, 1972. 105 min.




En el siglo XXI la superpoblación ha llegado al máximo y el gobierno mundial proclama un edicto en virtud del cual se prohíbe tener hijos en los próximos 30 años. A todos los matrimonios que lo solicitan se entregan bebés mecánicos capaces de las mismas funciones corporales de un bebé humano, con el fin de suplir las necesidades emocionales de las mujeres. Pero un policía y su esposa deciden tener su propio hijo en contra de la ley, convirtiéndose en fugitivos. 
Basada en la novela del mismo título de Paul Ehrlich, biólogo de la Universidad de Stanford y autor de estudios acerca de la superpoblación humana, seguidor de las ideas de Malthus, la historia nos pone ante un mundo al borde del colapso, en el que los recursos han llegado al límite y una ruptura del equilibrio llevaría al hundimiento de la civilización humana. Una sociedad basada en el control absoluto de la natalidad. La publicación de la novela en 1968 creó una gran controversia, y la película, pese a la pobreza de recursos técnicos, refleja muy bien la historia. Ambas merecen leerse y verse, respectivamente.

6. GATTACA. Andrew Niccol, 1997. 106 min. 


Gattaca nos presenta una sociedad futura donde los niños son concebidos mediante técnicas de manipulación genética que buscan obtener seres humanos perfectos. Vincent, uno de los últimos nacidos mediante el método natural, tiene un defecto cardíaco que le marca como inválido y le impide el acceso a la élite que es elegida para viajar al espacio, su sueño desde niño. Los genéticamente imperfectos realizan los trabajos más duros y desagradables. Tras numerosos empleos, Vincent encuentra la forma de alcanzar su sueño: suplantar a Jerome, un deportista que quedó paralítico en un accidente. Así es como entra en la Corporación Gattaca y resulta uno de los elegidos para viajar a Titán. Pero el director del proyecto es asesinado y la policía comienza a investigar, poniendo en peligro su tapadera. 
Quizá el gran valor de la película sea el de mostrarnos la discriminación brutal que podría llevarse a cabo mediante las avanzadas técnicas de selección genética, con los peligros sociales que eso implicaría. Además, el suspense se mantiene durante toda la historia, mientras nos tememos que el protagonista sea puesto al descubierto y los sueños por los que tanto ha sufrido se desvanezcan. Una gran película, para mi gusto. 

7. EQUILIBRIUM. Kurt Wimmer, 2002. 107 min.




Imaginemos una sociedad dominada por el control de las emociones, un mundo en el que mostrar alegría, tristeza o dolor está prohibido y la población se halle obligada a tomar diariamente una dosis de cierta droga que mantiene el equilibrio emocional en una línea continua. La música, el arte y los libros están prohibidos en esta sociedad totalitaria, cuya excusa es la prevención absoluta de la guerra. La emoción es delito y el castigo la ejecución. John Preston es uno de tantos agentes del gobierno que llevan a cabo esas ejecuciones, hasta que un día empujado por la curiosidad y la duda decide ver qué ocurre si no se inyecta la droga, y comienza a transgredir la ley. 
Maltratada por la crítica, aclamada por el público (las escenas de acción son espectaculares), la historia mantiene el interés y el suspense de principio a fin, mostrándonos una sociedad que pretende dominar artificialmente uno de los aspectos más característicos de la raza humana: sus emociones. Una historia que tiene muchas lecturas, y puede ser profundo motivo de reflexión para una mente curiosa. 

8. LA ISLA. Michael Bay, 2005. 136 min.


Una catástrofe ecológica casi ha extinguido a la humanidad y los afortunados supervivientes viven en un complejo protegido. Su única esperanza para salir de allí es ser elegidos por sorteo para ir a La Isla, el único lugar que ha permanecido a salvo, un paraíso ideal. Lincoln  es uno de esos supervivientes, cuya curiosidad le llevará a descubrir, junto con Jordan, un terrible secreto que les desvela la realidad de su existencia. Juntos, escapan al exterior y comienzan una huida frenética en un mundo desconocido para ellos, y donde descubren que sólo son copias de laboratorio de otros seres humanos.
Una película llena de acción, con intensos momentos de suspense, que nos cuestiona una vez más el valor de la vida humana. Para ver y reflexionar. 

9. LA VIDA FUTURA. William Cameron Menzies, 1936. 100 min. 


Después de una gran guerra mundial, la civilización ha quedado destruida. Los supervivientes malviven entre las ruinas dirigidos por cabecillas cuyo único mérito es ser el más fuerte y bruto. Sin embargo, en alguna parte la civilización ha sobrevivido, y una flota de aviadores se dedican a llevar la palabra de la civilización a todas partes para reconstruir la civilización. Con los años y el paso de las generaciones, la tecnología puesta al servicio de la inteligencia levanta una civilización que permite a los seres humanos vivir sin guerras, sin hambre y sin enfermedades. Pero cuando se intenta lanzar una nave al espacio, las voces de los más mezquinos y ambiciosos manipulan la voluntad de la muchedumbre, que se revuelve contra aquellos que les llevaron la paz y la civilización.
Una historia con algunos años, pero que merece la pena ser vista. Fuerte crítica al totalitarismo, entre los mensajes que podemos extraer (seamos benevolentes con la forma de decir las cosas en los años 30) el más inquietante es que el ser humano nunca tendrá suficiente, y nunca será capaz de valorar adecuadamente lo que haya alcanzado.

10. HORIZONTES PERDIDOS. Frank Capra, 1937. 132 min.




Robert Conway, diplomático inglés, y un puñado de occidentales que huyen de China en un avión durante las revueltas comunistas, se estrellan en las montañas del Himalaya. Rescatados por gentes de la zona, son transportados a un valle idílico donde la primavera es permanente y los seres humanos viven cientos de años libres de enfermedades, llevando una existencia plena y feliz, libres de odios y guerras.  Están en Shaangri-La, una comunidad fundada en el siglo XVIII por el padre Perrault, un misionero belga que fue encontrado por los lugareños casi muerto en la nieve. Conway, autor de numerosos libros, encuentra en aquel lugar el paraíso perdido con el que tanto soñó en sus textos, y también a una joven de la que se enamorará. Obligado y engañado por su hermano para partir de allí con él hacia Inglaterra, donde le aguardaban títulos y honores, el viaje a través de las montañas se transforma en una tragedia de la que resulta único superviviente. Aunque las autoridades, al encontrarle, intentan repatriarlo, Conway hará lo posible y lo imposible para lograr regresar a su paraíso de las montañas. 
Basada en la novela del mismo título de James Hilton, esta gran película, pese a su edad, es una sana crítica a las guerras, la avaricia, la ambición, y en general a todas aquellas cualidades que estropean la naturaleza humana e impiden que el paraíso esté allá donde vivamos.
Como detalle curioso, os comentaré que el original del film se perdió y tuvo que ser reconstruido décadas más tarde con bandas sonoras y pedazos de metraje de coleccionistas, por ello hay varios minutos rellenados simplemente con fotografías. 
Existe una bochornosa versión de 1973, ¡un musical! No perdáis el tiempo con él. 
Id al original. Os recomiendo encarecidamente esta gran joya de la historia del cine.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario