Lema

"El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona."
ARISTÓTELES (384 AC-322 AC), Filósofo griego.

martes, 6 de noviembre de 2012

LIBREOFFICE: EL TRIUNFO DEL SOFTWARE LIBRE.



Allá por 1999 la empresa Sun Microsystems adquirió StarOffice, un prometedor programa ofimático que remedaba las capacidades de Microsoft Office aunque con bastante menos ventura y una mínima penetración en el mercado. Surgió entonces OpenOffice, una suite ofimática de código abierto y distribución gratuita compuesta por procesador de textos, presentaciones, hoja de cálculo, dibujo vectorial y base de datos.
Durante los siguientes 10 años, OpenOffice se extendió a otras plataformas de software, como Linux, Solaris, BSD y Mac OS X, mejorando en cada nueva versión, creando una comunidad de usuarios y de desarrolladores (entre los cuales estaban grandes empresas como Novell, Red Hat, IBM o Google), y brindando a los usuarios una alternativa gratuita al software de pago de Microsoft.
Cuando Sun fue comprada por la Oracle Corporation, el futuro de la suite ofimática se tornó incierto, y un pequeño grupo de desarrolladores, el 28 de septiembre de 2010, abandonaron la empresa y fundaron The Document Foundation elaborando una rama de OpenOffice a la que llamaron LibreOffice.
Lo que quedaba de OpenOffice sería posteriormente comprado por la Apache Software Foundation, y ahora recibe el nombre de Apache OpenOffice.
Sin embargo, la comunidad se volcó en LibreOffice y pronto se mejoraron sus capacidades, y su aspecto; se volvió más ligera, más rápida y sobre todo, mucho más útil para el usuario gracias a su capacidad para recibir extensiones. 


Aunque su aspecto actual recuerda mucho al viejo Microsoft Office, ya existen propuestas para mejorarlo y hacerlo visualmente más agradable. Además, se ha traducido a infinidad de idiomas.
El editor de textos, LibreOffice Writer, que veis arriba, permite, por ejemplo, personalizar estilos, corrección ortográfica automática mediante diccionarios instalados, manejar al gusto cabeceras y pies de página, plantillas de todo y para todo, añadir fechas, números de página... enfin, todo lo que necesite un profesional de la escritura o un estudiante. Su manejo no es difícil de aprender y la ayuda con que cuenta es exhaustiva. Su formato estándar es .odt (Open Document Foundation), pero abre perfectamente .doc y .docx (entre muchos otros), además de permitir exportar directamente a pdf y html.


La hoja de cálculo, LibreOffice Calc, no tiene nada que envidiar a las ofrecidas por los programas de pago. Crea hojas en formato .ods (aprobado por ISO) y puede abrir los formatos .xls y .xlsx de Microsoft Excel. Por supuesto, también puede exportar a pdf directamente.


LibreOffice Impress permite crear todo tipo de presentaciones, con variedad de efectos. Su formato es .odp, y puede leer los formatos ppt y pptx de Microsoft PowerPoint. Además de exportar a pdf permite hacerlo también al formato swf (que exige tener flash instalado).


Es posible editar gráficos vectoriales y crear diagramas con LibreOffice Draw. Ofrece formas y conectores y tiene características en común con Microsoft Publisher y con Scribus. Su formato estándar es .odg, pero además se puede exportar las imágenes creadas a pdf y a svg. 




Con LibreOffice Base se pueden crear y manejar bases de datos, formularios e informes en su formato .odb. Permite acceder a bases de datos de Microsoft (JET), MySQL, PostgreSQL y ODBC.


Por último, LibreOffice Math permite editar fórmulas matemáticas que luego pueden insertarse en otros archivos de Writer o Impress. Puede exportar las fórmulas a odf, pdf y MathML. 


Otra de las características que pueden resultar interesantes es su capacidad para diseñar Etiquetas y Tarjetas de Visita, que no es única ni nueva, pero que se ha ido refinando tanto que ofrece ahora numerosas opciones con las que poder elaborar este tipo de documentos.

The Document Foundation pretende ofrecer una nueva versión de la suite cada seis meses, aumentando sus capacidades en cada nueva entrega, puliendo su código para aligerarla y eliminando todo fallo comunicado por los usuarios. 
Existen gran cantidad de extensiones para incrementar su potencia,  plantillas de todo tipo de documentos, macros, manuales en numerosos idiomas, y foros de ayuda. Todo esto gratuito y a disposición del usuario interesado en sacarle partido a este extraordinario conjunto de programas.
Después de haber instalado y utilizado numerosas suites ofimáticas en distintas plataformas, una mente curiosa se preguntará cuál es el motivo de que los usuarios sigan aferrándose a programas tradicionales, pero de pago, cuyos resultados ya no pueden ensombrecer los logros de LibreOffice, por qué existe tanta resistencia al cambio o tanto miedo a trabajar en un formato de archivos diferente pero abierto y prometedor. 
Quizá la respuesta sea el desconocimiento, quizá la comodidad. La segunda depende de vosotros mismos y vuestra postura ante la vida, pero la primera es fácil de solucionar. Echad un vistazo, probad y disfrutad:


Como suite ofimática os recomiendo LibreOffice, porque cuando la utilicéis os olvidaréis de las demás.



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